La Marca

Acerca de

Palíndromo es una marca de joyería artesanal realizada en España. Fundamenta sus diseños en la interpretación de técnicas de artesanía populares tanto nacionales como de otras partes del mundo, combinándolas con materiales propios de la joyería, como plata de ley 925, plata bañada en oro de 24k, oro laminado, etc.

Soy Rocío Pérez-Aguilera Sánchez, diseñadora y artífice de las piezas que componen Palíndromo. Estudié Bellas Artes y llevo diecisiete años dedicándome a la restauración patrimonial, lo que me ha llenado de muchas satisfacciones profesionales y buenos momentos a nivel personal, Siempre me ha encantado el diseño, la joyería y la artesanía pero, debido a la falta de tiempo, las había tratado como aficiones relegadas a un segundo plano. Hace unos años comencé a darles más protagonismo, formándome en joyería artística contemporánea y en diversas técnicas artesanales, hasta que por fin ha llegado el momento de dar un paso hacia delante convirtiendo ese hobby en un proyecto real.

A través de diferentes colecciones iré mostrando cada una de las técnicas que he estado investigando y las que iré aprendiendo o experimentando (contando en ocasiones con la colaboración de artesanos especializados), comenzando con el tejido a mano y en telar de cuentas de vidrio japonesas Miyuki.

 

Historia de la artesanía

La técnica de tejido de cuentas de vidrio la aprendí en Chile, pero es característica de otras zonas latinoamericanas como Colombia, Panamá, Ecuador, Perú, Argentina o Méjico, donde las cuentas reciben el nombre de «chaquiras», que en quechua significa “sarta de cuentas”.

Su origen se remonta a la época precolombina. Los nativos americanos utilizaban piedras, conchas, huesos o semillas para confeccionar complementos ornamentales. Tras la llegada de nuevos productos durante la colonización española, las materias primas oriundas se fueron sustituyendo por cuentas de vidrio checas, que acabaron por convertirse en el material más apreciado y característico de su artesanía. Cada población adaptó las chaquiras según su cultura y preferencias de color, introduciéndolas en su vida cotidiana y tradiciones de una manera única. Por eso, hoy en día, se pueden encontrar cinturones de cuero y chaquiras en Argentina, chaquiras combinadas con conchas marinas y oro en Perú, vestimentas tejidas y objetos ornamentados con chaquiras en Méjico, y collares o pulseras en Colombia y Panamá.

Esta técnica también es característica de otras zonas y culturas. En la tribu de los Masáis, en Kenia, las mujeres se encargan de diseñar y crear pulseras, pendientes, colgantes, collares e incluso cinturones, repletos de significado y colorido, que sirven de ornamento para toda la comunidad. Antiguamente utilizaban materiales naturales que tenían a su disposición para la creación de sus complementos, pero las cuentas de vidrio fueron sustituyendo los materiales tradicionales hasta convertirse en el principal recurso utilizado por la tribu para confeccionar sus joyas.

En Japón, tanto las cuentas de vidrio como la técnica artesanal, se originaron durante los años 30 en Fukuyama, Hiroshima. En 1974 se creó oficialmente la empresa Miyuki, la que, con el paso del tiempo, fue transformándose y avanzando técnicamente hasta fabricar actualmente uno de los productos de mejor calidad del mundo.

Flor de chaquiras realizada por una mujer índigena de Panamá

Flor de chaquiras realizada por una mujer índigena de Panamá

Collares de artesanía Huichol (México)

Collares artesanía Huichol México

Mujer masai ataviada con sus ornamentos tradicionales

Mujer masái ataviada con sus ornamentos tradicionales